Perdió Cepeda, tengo un dolor de estómago hace 5 días que no me pasa con nada y el hombre que más he amado en el mundo se ha ido.
La vida siempre tiene la forma precisa de hacerme ver que ya mi tiempo excedió aquí y que hay que marcharse.
a mí esos resultados no me dieron tristeza, me tienen es con rabia marica jajsjajsj un sentimiento bélico crece en mi interior, ya entiende uno porque se meten a guerrilleros gonorrea ajsjjajaja LOS ODIOOOOO
La primera vez que vi este documental tenía alrededor de 15 años. Un dolor masivo me subió hasta la garganta. A veces todavía lo siento. Pensé en mi madre, una mujer de izquierda, en sus amigos asesinados, en las veces que siendo apenas una niña la vi fracturada por el dolor de perder a uno de los suyos. Pensé en todas las madres. En la realidad terrible de la muerte, del desahucio, de los funerales, de una tristeza espesa, inagotable. Uno a uno. Fueron miles. Nos arrebataron a los mejores hombres y mujeres, los mataron justamente por serlo.
Mañana cuando vote lo haré por el futuro, por la belleza, por la esperanza. Pero también lo haré por el pasado, por la memoria, para ofrendarles a ellos y a ellas lo poco que puedo darles. Y lo haré con profundo orgullo sabiendo que Iván Cepeda desciende de aquí. Un sobreviviente. Un hombre que atravesó lo impensable y logró cruzar al otro lado íntegro.
Que un hijo de la UP esté a punto de convertirse en presidente es casi justicia divina. No pudieron matarlos a todos, no pudieron exterminar su legado, no puedo envilecer el corazón de sus hijos, no pudieron convertirnos a todos en humanos mezquinos. Vamos a ganar. De hecho, ya ganamos.
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Un vínculo también se sostiene en la posibilidad de atravesar malestares o diferencias sin desaparecer. El conflicto no siempre implica la pérdida del amor.
Cuando mi papá se murió ni siquiera me di cuenta de quién fue al funeral. Creo que incluso las clases sociales determinan la manera como vivimos los duelos y los afectos
madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevas dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario
Mi mamá, que ya me acompaña desde el cielo, en muchas ocasiones cuando hablaba de su señora madre, se le llenaban los ojos de lágrima, para mí era un poco inexplicable, que ella después de 30 años o más, todavía lloraba por su madre, hoy lo entiendo, el dolor de no tener la presencia de nuestra madre es algo que se lleva toda la vida. Yo daría todo, renunciaría a todo, por volver a tener a esa mujer que era mi paz, mi refugio mi todo.