Si Colombia se retira de la Corte Penal Internacional, el Presidente de la República (en este caso Abelardo de la Espriella), fácilmente podría convertirse en dictador avalado por Estados Unidos.
¡Qué peligro!
Y de repente ya las ciudades no tienen inseguridad, ya no hay quejas de las EPS, ya no hay trancones y ni despilfarro, los ataques terroristas ya son escaramuzas, jajajajja, los medios y los paracos de mierda son una payasada evidente, jajajajaja.
15 días le doy a Colombia para que empiecen a llegar las noticias de que los gringos mataron a todos los campesinos para hacerlos pasar por guerrilleros y que los genocidas de Israel empezaron a secuestrar niños con la excusa del terremoto
Un abogado que haya votado por Abelardo que haga el favor de estacionar su taxi y nos explique porque es bueno para Colombia salir de la Corte Penal Internacional
No han pasado ni 15 días y el gobierno de Abelardo nos metió a Israel y anunció que nos saca de los acuerdos de Roma que protegen los DDHH.
Los analistas dirán que no lo vieron venir, pero nosotros advertimos que el fascismo siempre llega a ritmo acelerado a acabar con todo.
El alcalde de Bahía Solano perdió a su hijo en el terremoto. Está de luto, con el alma hecha pedazos, y aún así sigue en la calle, sin descanso, atendiendo a su comunidad. ¿Y el ministro de Vivienda? "Necesitaba ver a su familia". Sobran excusas, falta dignidad. Así de simple.
El terremoto sirvió para revelar quién es quién. Abelardo de la Espriella repartió balones. Los soldados israelíes se tomaron fotos. ¿Y qué hicieron la izquierda y la Primera línea? Redes de solidaridad, rescatistas populares, ollas comunitarias... Sólo el pueblo salva al pueblo.
Usted está muy equivocado si cree que yo peleó por Petro, Petro está cagado de la risa, pensionado, relajado, tranquilo, estoy preocupado por el mierdero que nos va a tocar con este hijueputa que nos dejaron...
Mientras Buenaventura pedía comida, arriendo, kits de aseo y salud, la "respuesta" de Aguevardo fue regalar balones con logo. 🤡 La ineptitud no da más. Esto no es gobernar, es burlarse del dolor.