tratar de minimizar el dolor por pérdidas materiales es un pensamiento ridículo y camandulero, jamás se va a comparar con perder un ser querido pero es colombia; aquí se sufre para comprar una casa, amoblar donde vivimos, toca endeudarse para tener carro, claro que va a doler.
Puedes estar profundamente agradecido por seguir vivo y, al mismo tiempo, devastado por haber perdido tu casa, tu patrimonio o tu estabilidad.
La gratitud no cancela el duelo.
No minimicen el sentimiento de las personas que perdieron cosas materiales.
“Lo material se recupera”.
No, María Antonieta. En estos países del tercer mundo, adquirir una vivienda es una completa hazaña. Esa frase de cajón es cualquier cosa, menos consuelo para una persona que acaba de perderlo todo.
Hay edificaciones que se derrumbaron en Cali, Manizales y Pereira.
Si usted va a alegrarse o hacer chistes de la situación (por temas políticos) sepa que usted es una hijueputa basura.
Ahora la alaban y le dicen ingeniera, pero hace unos años le recordaban que olía feo, la discriminaban por “patichueca”, o qje tenía piojos.
Vueltas que da la vida