Esto se está hablando en todo el mundo, pero nadie menciona su nacionalidad. La bióloga de Argentina, Pilar Ferrer, desarrolló un gel inyectable que ayuda a reparar el tejido cardíaco dañado después de un infarto. Algo absolutamente histórico. Hoy en día cuando una persona sufre un ataque al corazón queda una cicatriz de forma permanente, el músculo no se regenera y eso lo hace propenso a sufrir insuficiencia cardíaca y arritmias en los casos graves. Esta en fase de pruebas, pero si esto llega a tener éxito va a ser un avance sin precedentes en los tratamientos para el corazón. Esto no sirve para la campaña antiargentina, pero este es otro ejemplo mas de lo importantes que son los aportes de los argentinos al mundo y lo fundamentales que son nuestras instituciones públicas y privadas. Argentina es un país extraordinario y nunca deja de demostrarlo.
Qué bronca me da que Lamine haya ganado un mundial con 19 años sin patear al arco y Messi recién haya podido a los 35 después de sudar sangre durante toda su carrera, este deporte es demasiado puto y sorete.
Nos hiciste creer que llegar a finales del mundo era algo totalmente facil.
Nos hiciste entender que nunca hay que darse por vencido.
No llores Lionel, el pueblo argentino va a estar agradecido con vos de por vida. Gracias eternas.
Tácticamente nunca supo qué hacer Scaloni. Ni antes del partido. Lo superaron 130 min. Planteó jugar con miedo. Llegar a la final fue un milagro. De todas formas le agradezco toda la vida
Somos una generación que sufrió por su ídolo, nos dolían las críticas. Jamás lo abandonamos, aún si teníamos que discutir con seres queridos que no lo valoraban.
La recompensa más grande no son los títulos. Es que haya decidido regalarnos hasta la última gota de su fútbol.
El centro de derecha que tiró el joven muchachito de 39 años con casi 100 minutos encima. Pasa desapercibida la que para otros sería la mejor jugada de su carrera. Nunca terminaremos de valorar lo que estamos viendo.
El último partido de Messi en un Mundial será una final del mundo contra un adolescente que bañó en una palangana hace 18 años. Te tenés que reír fuertísimo del destino.
Una cancha nunca será un campo de batalla y el fútbol no salda cuentas. Pero el miércoles jugamos contra ellos y hay madres que van a gritar por dos.
La pelota no cambia la historia. Apenas consigue, de vez en cuando, que el dolor espere 90 minutos antes de volver a golpear.