Dejé de escribir a todo el mundo y empecé a ver quién me escribía a mí... Y me cerraron muchas cosas. A veces hay que dejar de tirar la soga y ver quien se esfuerza también por mantener los vínculos. Si no es recíproco, que no sea nada
Te levantas pensando que vas a tener un día como cualquier otro con tu rutina normal y en dos min te pasa algo que te cambia el día por completo y te deja literalmente para el ojete y triste