La vida puede llegar a ser tan ironica, se necesita tristeza para saber que es la felicidad, ruido para apreciar el silencio, y la ausencia para valorar la presencia.
Naciste como única e irrepetible expresión del misterio de la existencia; un ser que jamás apareció antes y nunca aparecerá después.
Y si tú no tocas esa nota única, algo se habrá perdido para siempre: el universo quedará huérfano de ti y con tu ausencia habrás herido al cosmos.