En lo que va del año murieron 5 nenes, de entre 6 meses y 10 años, en vuelcos en las rutas argentinas. Los papás, que usaban el cinturón, sobrevivieron. Ellos, que iban sueltos, sin sus sillitas, salieron despedidos por las ventanillas. Es hora de hablar de esto, aunque duela.
Yo sé que nada va a mitigar el dolor de encontrar el cuerpo de un nieto de 3 años en una bolsa de basura. Pero hay formas de abrazar a las abuelas mientras atraviesan el peor momento de sus vidas. No hace falta profesionalismo, hace falta humanidad.