En medio del genocidio que vive el pueblo palestino en #Gaza, donde miles de familias enfrentan bombardeos, desplazamiento forzado, hambre, falta de agua, electricidad y atención médica, también existen personas que, aun teniendo todo en contra, se niegan a abandonar a los demás animales.
Una de esas personas es Saeed Al-Err, fundador de Sulala Animal Rescue,una organización creada en 2006 y reconocida como el primer y único refugio animal de Gaza. Desde hace años, Saeed y su familia han dedicado su vida a rescatar perros, gatos, burros y otros animales abandonados, heridos o en situación de calle.
Sulala llegó a cuidar a más de 350 perritos, además de decenas de gatitos en casas rentadas y espacios adaptados. Durante todo el genocidio, la organización ha tenido que desplazarse varias veces, evacuar animales, abrir clínicas improvisadas y seguir alimentando a perros y gatos en condiciones extremas. Reportes recientes han señalado que Saeed llegó a tener bajo su cuidado a más de 120 gatos, decenas de perros —muchos de ellos discapacitados— y burros, mientras otros cientos seguían dependiendo de la ayuda que Sulala pudiera llevarles…
La labor de Saeed no puede separarse del contexto palestino. Gaza no solo enfrenta una crisis humanitaria: enfrenta una violencia estructural que destruye hogares, hospitales, escuelas, calles, refugios y formas enteras de vida. En ese escenario, los animales no humanos también quedan atrapados: mueren bajo los escombros, pierden a sus familias, padecen hambre, sed, heridas sin tratamiento y abandono forzado. Esta historia nos recuerda algo profundo: la compasión no se divide. Defender al pueblo palestino no significa mirar únicamente el sufrimiento humano, sino comprender que la ocupación, el bloqueo y la guerra arrasan con toda vida vulnerable. Las familias palestinas, los niños, las personas desplazadas y también los perros, gatos, burros y aves de Gaza están siendo empujados a sobrevivir dentro de una misma maquinaria de destrucción.
Gaza necesita justicia, libertad, alimento, agua, refugio y vida digna. Y esa vida digna también incluye a los demás animales que comparten ese territorio con el pueblo palestino 🇵🇸
#PalestinaLibre #FreePalestine 🍉
Durante la inundaciones en #Veracruz, México 🇲🇽 un grupo de habitantes, utilizó un sistema de poleas, para transportar a los perritos de un extremo a otro del río y poder salvar su vida 🙏🏽
Cojeaba por las calles, con el miedo en los ojos, había perdido toda fe en los humanos…Hasta que un oficial se agachó, le habló con calma y esperó.
Ese día, Maeve volvió a creer en la bondad
¡Indignación total!❌
Otro caso de maltrato animal fue expuesto en redes, pues una mujer golpeó a un par de perritos en el patio de su domicilio, en la colonia Juan C. Doria, en Pachuca, Hidalgo.
Tras el video se presentaron denuncias anónimas y los lomitos fueron recatados por las autoridades‼️
🐶🌊 Un perrito que quedó atrapado en medio del arroyo El Obispo, en San Pedro, fue rescatado por elementos de Protección Civil luego de las fuertes lluvias registradas en la zona.
El can estaba en riesgo por la fuerte corriente, pero gracias a la rápida acción de los rescatistas pudo ser puesto a salvo.
📹: Protección Civil San Pedro
#info7 #sanpedro #proteccioncivil #rescateanimal #lluvias #nuevoleon
Héroe entre escombros
Historia real
En Ucrania, donde la tierra tiembla y el cielo se parte con el rugido de la guerra,
hay un joven que eligió no huir.
Mientras todos corren buscando refugio, él camina hacia la tormenta,
no con armas, no con odio…
sino con los brazos abiertos para levantar lo más frágil,
lo más olvidado,
lo más inocente.
En medio del hielo y del humo,
entre gritos, disparos y explosiones,
él encuentra a los que nadie busca:
perritos heridos, tirados como basura en bolsas negras,
cuerpos pequeños que tiemblan de frío y miedo,
vidas que parecían condenadas al olvido.
El mundo podría llamarlo loco.
El enemigo podría señalarlo como inútil.
Pero él sabe una verdad que pocos entienden:
rescatar una vida, aunque sea la más pequeña,
es desafiar la muerte misma.
No tiene medallas ni aplausos.
No tiene cámaras que lo sigan.
Solo tiene lágrimas en los ojos y sangre en las manos,
cuando logra arrancar de la nada un respiro más,
un latido más,
una esperanza más.
¿Y acaso no es eso el verdadero heroísmo?
No disparar más fuerte.
No destruir con más odio.
Sino salvar con más amor.
En un mundo que se desgarra entre fronteras y venganzas,
este joven recuerda a la humanidad lo que somos,
lo que deberíamos ser:
corazones dispuestos a darlo todo
por quienes no tienen voz,
por quienes no pueden defenderse,
por quienes solo esperan, con ojos suplicantes,
que alguien los vea.
Un joven contra la guerra.
Un joven contra la indiferencia.
Un joven que, en medio del infierno,
se atrevió a ser luz.
Quizá la historia no lo recuerde en sus libros,
pero cada perrito salvado llevará grabado en sus ojos
su verdadero nombre:
Héroe.
Que el mundo lo sepa:
entre las ruinas y la nieve ensangrentada,
mientras los poderosos se disputan territorios,
la verdadera victoria la sostiene en brazos un muchacho
que decidió que una vida, aunque sea la más pequeña,
vale más que todas las guerras del mundo.
Héroe entre escombros.
Guardián de inocentes.
Ejemplo eterno.