A pesar de mi corta edad he pasado cosas que solo yo sé como fueron y cuánto me dolieron. Pero a pesar de eso, aprendí que aunque te hagan el mal, debemos siempre desear el bien. Tarde o temprano todo toma sentido.
Un día te das cuenta que ya no te gusta lo mismo que antes, que ya no te cae bien la misma gente, que ya no piensas igual, que hay cosas que antes aceptabas y ahora no, cambias, te abres otros caminos, te despides de lo que eras y empiezas de nuevo, es bonito y está bien.