La muerte del Indio demuestra que aún sigue en pie el último bastión de la humanidad: el conmoverse. Lloren por sus ídolos, empaticen con el de al lado, hablen con sus amigos. Que nada nos quite el amor de lo colectivo que tanto se quiere destruir. Somos x el Otro, no olviden.
Tu legado es murales, tatuajes, es pogo, es un grupo de amigos tomando una Quilmes mientras suena Todo un Palo, es alguien despidiendo a un ser querido con Encuentro con un ángel amateur.
Vos no te vas a morir nunca Indio, vivirás para siempre en cada uno de esos rincones.
Quien no se reconoce como parte de un tejido social difícilmente entienda la importancia de la educación pública de calidad para todos. Tampoco podrá ver que en el destino de los demás se juega, inevitablemente, el propio.
agradezco profundamente tener la facilidad de poner las cartas sobre la mesa y preguntar sin pelos en la lengua che qué te está pasando o che qué onda todo esto porque no hay nada más desgastante que los vínculos que de la nada desaparecen sin explicaciones y quedas tipo ?
Me niego a acostumbrarme a esta forma de vinculación en la que al primer desencuentro los vínculos se rompen para siempre, ni que estuviéramos hechos de plástico barato