A Dios tiene que gustarle el vallenato porque solo Él ha podido inspirar eso que dice: “el poder del amor vence cualquier dolor y te cura, te sana, te alivia. Deja ya de luchar intentando acabar si yo he sido el guardián de tu vida”… eerrdaaaaa!!
Me alegra mucho que esta generación se sienta tan orgullosa de ser creyente, que usen sus accesorios religiosos con orgullo y no tengan miedo de decir que aman a Dios.