Pero claro que sí. Contame como el arte te abrió la cabeza, dónde estabas, quién te lo mostró o cómo descubriste. Contame cómo te salvó la vida. Hablemos entre nosotros. Para qué sirve si no es para eso.
Gracias Indio. Nos acompañaste mucho a todos. Te comiste nuestro dolor. Gracioso y valiente hasta el final. Te vamos a extrañar. Y mientras tanto, el sol se apaga.