🚨🗣️ ¿Por qué eres fan del Liverpool?
- El niño: Básicamente, mi papá apoya al Manchester United y mi hermano al City. Así que pensé en convertirlo en mi caos.
🚨🗣️ ¿Por qué no apoyas a tu papá o a tu hermano?
- El niño: Por qué los odio a los dos.
Sin dudas el peor San Lorenzo que vi en cancha y quizas el peor que vi en mi vida. Y eso que hemos visto muy malos. Pero este es peor incluso que el de la promoción del 2012. Jugadores tontos, sin sangre y un planteo amarrete. Nunca tuvieron intenciones de ganarlo.
Regalarle el medio y la pelota a Paredes ya de por si es una cosa insólita. No lo querias ganar. Encima despues te comes una expulsión muy pelotuda y decidis seguir con linea de 5. Recuperabas y no habia nadie delante de la pelota. Repito, no lo querias ganar. Además sacas a Auzmendi y Farías, que eran los únicos que quizas podian generar algo, por Herazo y Alvarez (¿quién?). Repito, nunca lo quisiste ganar. ¿Por que? Porque todo eso lo hiciste en el afán de arañar un puto 0-0, porque vieron somos re cancheros y a veces ganamos 0-0. Nunca pretender jugar bien al fútbol.
En fin, el panorama para San Lorenzo y sus hinchas esta más desolador que nunca. Oscuro como el cielo de hoy. Destruyeron el club. Todos. Del primero al ultimo durante los últimos 10 años.
Insúa es esto. No hay demasiado misterio.
Es el del 2002: el que en la Bombonera podía quedarse sin hacer cambios y, al mismo tiempo, cerrar el año con un sprint extraordinario, ganar la Sudamericana y golear a Huracán.
Es también el del primer semestre de 2003, con Chatruc de enganche y una Recopa que San Lorenzo terminó regalando.
Es el que llegó en 2022, acomodó un equipo que venía a los tumbos, lo hizo competitivo, lo clasificó a las copas y sostuvo buena parte de ese trabajo durante 2023.
Y es, también, el mismo entrenador que ganó apenas ocho de sus últimos cuarenta partidos.
Todo eso es Insúa. Lo bueno y lo malo. No hace falta inventarle una épica ni convertirlo en el responsable de todos los males.
Porque ahora hay algo mucho más importante: las decisiones las toma la dirigencia. Las tomó con Álvarez, las tomó con Pipo y las toma ahora con el Gallego.
Y ahí está el verdadero problema.
San Lorenzo tiene un presidente al que la función, por lo que viene mostrando, le queda enorme. Y alrededor suyo hay un elenco que tampoco ayuda: uno cuya relación con la verdad parece bastante flexible, un gremialista y el hijo de un enorme periodista de San Lorenzo que heredó el apellido, pero hasta ahora no consiguió demostrar que haya heredado mucho más.
Después podremos discutir si Insúa pone línea de cinco, si cambia tarde o si debería volver a jugar de enganche.
Pero primero habría que discutir quién está tomando las decisiones.
Porque el técnico puede equivocarse.
El problema serio empieza cuando los que lo contratan, lo sostienen o lo echan tampoco saben muy bien qué están haciendo.