Poder y belleza, 2014. En 2014, una ciudad de Irán llamada Isfahán fue escenario de una serie de ataques brutales y horribles con ácido contra varias mujeres.
Un ataque con ácido es una forma de violencia física. Se trata de una persona que arroja ácido sobre la víctima, generalmente apuntando a su cara para causar deliberadamente una desfiguración del cuerpo. Los ataques con ácido han aumentado principalmente en Oriente Medio y la India en los últimos años. Los casos suelen implicar a hombres que atacan a sus ex amantes. Isfahán fue testigo de al menos 8 ataques con ácido en 2014. Se especula que los culpables fueron dos hombres en una motocicleta. Se cubrieron el rostro y nunca fueron identificados por sus crímenes. Se debate cuál fue la motivación detrás de los ataques. Algunos iraníes especulan que tuvo que ver con la progresión de las mujeres en Irán, ya que muchas de las mujeres atacadas conducían automóviles o no vestían la vestimenta islámica tradicional. Otras teorías sobre los atacantes sugieren que eran extremistas islámicos radicales o misóginos de línea dura. La mujer de arriba es Marziyeh Ebrahim. Sufrió lesiones extensas debido a que fue víctima de uno de los ataques con ácido. Sin embargo, Ebrahim no dejó que sus cicatrices la moldearan, sino que las definió. Ebrahim es ahora una activista política que defiende intensamente los derechos de las mujeres y la concienciación sobre los ataques con ácido. Se la considera una de las activistas más fuertes de Irán y en 2019 ayudó a aprobar una ley que prohibía los ataques con ácido.