Jadeante corre hasta llegar a la carretera más próxima a ese bosque. Viste ese camisón blanco que ha llevado todos esos días, empapado de agua, sucio de tierra y sangre. De su rostro caen gotas, pues ha tenido que cruzar el lago para llegar.
Su teléfono ha resistido, al
@0NMYN3RVES Su teléfono parecía que fuera a morir en poco tiempo, pero alcanzó a ver ese mensaje.
Tirada en la carretera, a oscuras, esperaba que viniera. Sabe que aquella carretera no era muy transitada y al ver unas luces rezó porque fuera él.
Solo vio la moto, así que no tardó en