Lo que más me sorprende de esta portada de 2013 es que podías comprarte un SEAT Ibiza nuevo por 8.900€.
Lo que le han hecho a este país no tiene nombre.
Quiero recordar que la construcción de la Sagrada Familia ha sido especialmente lenta entre otras cosas porque los rojos en la Guerra quemaron todos los putos planos de Gaudí.
La "paradoja" es que es mentira. Han dejado de contar como parados a gente que no trabaja con la excusa de los fijos discontinuos. Cobran el paro pero no son parados porque "parado" es lo que la ley diga, es decir, lo que el PSOE diga.
Estos son Juan Sánchez Yepes y Rubén Villalba Carnerero.
Dos guardias civiles que, presuntamente, se habrían vendido y ayudado al PSOE a perpetrar su corrupción.
Yepes habría aportado a Leire Díez y su entorno información sensible sobre la estructura, los métodos de trabajo y las dinámicas internas de la unidad dirigida por Antonio Balas.
Es decir: datos clave sobre la sección que elaboraba los informes que estaban acorralando al entorno del Gobierno.
Y no lo habría hecho gratis.
Asuntos Internos le atribuye 973.677,72 euros en cobros irregulares entre efectivo, prebendas, criptomonedas y operaciones simuladas.
Villalba, por su parte, habría sido el soporte logístico de la trama de Koldo y Aldama: móviles, SIM prepago, barridos de micros y comunicaciones seguras.
Tampoco lo habría hecho gratis.
La investigación sostiene que habría cobrado 88.119 euros de la red, además de acumular 145.049 euros en depósitos sospechosos.
Es una vergüenza que dos hombres que juraron servirnos se hayan vendido de una forma tan vil.
Traicionaron el uniforme, traicionaron a sus compañeros y traicionaron a España, y ni siquiera la cárcel les podrá redimir del eterno deshonor que les perseguirá por siempre.
Recordad que mientras toda esa calaña robaba a manos llenas y Hacienda miraba para otro lado, hubo personas como David Lafoz que no aguantaron la presión y la ruina. Sin perdón.