tiro un facto y me voy:
el peor tipo de hombre no es el infiel, es el que finge ser un buen hombre, pero en realidad es un mentiroso, un manipulador y un maestro en hacerse la víctima.
No te falta serotonina ni dopamina. Te faltan vacaciones, estabilidad económica y condiciones laborales que no te obliguen a sobrevivir de lunes a viernes.