+ pero Orana sigue en casa practicando con el laúd —la pobre muchacha tampoco tenía otro hogar, así que a ella no pensaba echarla—. Tendrás música de ambiente para relajarte y dormir. No está mal, ¿eh?
Su mirada se suavizó un poco al escucharle reír, incluso sus pupilas llegaron a dilatarse de lo mucho que le gustaba verle así de sonriente. Lo malo, si es que podía considerarse malo, era que estaba borracho. Pero por una vez iba a +
—Le encanta ese lado protector, aunque le divierta y quiera hacer las cosas fáciles. Otra risa burda basta y un poco ruidosa salió de sus labios antes de hacerse el digno dramáticamente.— ¿Yo? ¿De otra forma? Subesimas mi capacidad para cuidar a los míos... Aunque me guste +
+ con el otro pasarlo por debajo de sus rodillas. Ahora se lo llevaría en brazos, como si se tratase de una delicada dama. Aunque en su caso lo hacía para que Qadeer no tuviera que tropezarse demasiado al andar.
—Pues vamos a casa. Hoy les he dado el día libre a los chicos, +
+ seguir la fiesta ahí —la fiesta que se resumía en: meterle en la cama y esperar a que se le pasara la cogorza. Al menos esa sería su intención principal.
Era extraño verle ebrio, pero no por ello menos divertido. Aún así el campeón se mantenía bastante pendiente por si acaso, su lado protector al fin y al cabo no descansaba nunca.
—Me parece que vas a estar pendiente de mí pero de otra manera, que te conozco —pasó la +
—Él se había quedado ahí sonriendo como un tonto por un momento, siendo únicamente culpa del alcohol el hecho de que ahora lo hiciese sin rodeos. Oh, si había acudido a la bebida por un motivo, se había convertido en algo tan peligroso... Lo suficiente como para que se le +
+ Suavemente alzó una de sus cejas ante la propuesta y dirigió una mirada hacia la calle que llevaba dirección a la taberna más cercana. Le acarició el costado de forma un poco distraída.
—¿No prefieres que te acompañe al barco? Onte puedo llevar a casa, ¿hm? Podemos +
+ poder sujetarle y evitar que su torpe equilibrio no fuera más un impedimento—. ¿Dar una voltereta en el aire? Qué va… Oye, tú vas contentillo hoy, ¿no?
No dudaba que lo hubiera hecho más de una vez, era conocedor del increíble equilibrio y agilidad que el adverso poseía pero no por ello evitaba preocuparse.
Una vez el capitán acaba frente a él Hawke coloca sus brazos en jarras y suelta otro suspiro profundo aunque finalmente +
¡Jaa! ¡Estoy bien! ¡Si esto lo he hecho miiiles de veces!
—Eso no era mentira. Pero se va a ir bajando con toda la agilidad posible -la que le queda en este estado- hasta quedar en frente de Hawke.—
¿Ves? De uuna pieza. —Casi se tropieza de nuevo pero lo disimula sacudiéndose+
+ sonríe casi de forma involuntaria. Después de todo se alegra enormemente de verlo.
Una carcajada sincera acaba sustituyendo esa sonrisa al ver como intenta fardar.
—Oh, por supuesto que lo eres querido compañero —casi por instinto llevó una mano a la cintura ajena para +
Se lo ha quedado mirando y por poco sube al ver como se tambalea. Cuando da la voltereta contiene la respiración deseando que lo peor no suceda así que cuando se asegura que todo acaba bien suspira profundamente.
—¡Sí! ¡Pero ten cuidado, hombre!
—Aw, ¿le cuidaría?
Ya que lo vio, se ha puesto en modo chulito para intentar impresionarle y ha encontrado un equilibrio dudable para hacer la voltereta. Por suerte, la hace sin problema, pese a un tambaleo posterior del que pronto también se recuperó.—
¡Haaawke! ¿¿Me viste??
—Está en la cornisa de un edificio manteniendo el equilibrio, como esos equilibristas de circo. Se tambalea, no porque sea algo que le cueste de por sí, sino porque va genuinamente borracho. Otra vez.—
Voy aaaa... ¡¡hacer una voltereta hacia atrás!!
+ palabras —bromeó mientras dejaba la bandeja sobre una de las mesas cercanas antes de aproximarse de nuevo a él para rodearle con sus brazos—. …gracias a ti. Es el mejor cumpleaños atrasado-adelantado del mundo —una risa por lo bajo se le escapó, estrechando un poco el abrazo.
Sostuvo la bandeja que le ofrecía, pero decidió atender a lo que Qadeer tenía que decirle antes de ponerse a comer. Tenía un poquito de decencia todavía.
En cuanto terminó de hablar el mago bajó levemente la mirada a la par que una sutil sonrisa se esbozaba en sus comisuras +
—En cuanto lo ve, su sonrisa se ensancha de forma evidente de una forma divertida.— El hechizo está bien, pero quizás tenga que enseñarte a trabajar el sigilo... Y engrasar esa armadura. —Ríe, para luego poner su atención a su expresión dada la sorpresa. Aprieta los labios. +
+ problemas que ni siquiera él podía haber previsto, como la muerte de su hermana. Pero dejando eso a parte y prefiriendo centrarse en el momento, tomó uno de los dulces para llevárselo a la boca.
—¡Mh! Está muy bueno… Aunque creo que lo más empalagoso aquí han sido tus +
Se queda muy quieto cuando le escucha hablar y dirigir la mirada hacia donde está. Ya de poco le sirve el sigilo si sabe que se trata de él. Suspira, haciendo acto de presencia tras un gesto con la zurda.
—Hace un par de días, Merrill encontró el hechizo. Creo que tengo +
—Ve como la puerta se abre sola y se queda mirando hasta que escucha el sonido de esa característica armadura. Entonces, sonríe.—
Muy ingenioso. ¿Cuando lo aprendiste? —Con una mano, tomó una bandeja de sh'bakía en la cual una tenía una velita improvisada; y con otra, cerró la +
+ no lo celebra. Tarda un par de segundos en reaccionar, su mirada fija sobre la bandeja y la vela. Sabe que tiene buenas intenciones por lo que acaba alejando las sombras de su pasado un instante para sonreírle.
—Gracias. ¿Puedo soplar y darle un mordisco a esto? Tiene muy +