Messi destrozado sentimentalmente jugó el mejor mundial de su vida.
Por eso es mi idolo. No por el futbol. Porque el me inspira a no rendirme, a darlo todo cuando tu mundo está destruido, el valor de la familia, de la amistad y del equipo.
No te merecemos Lionel.
“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. “