Qué bonito que en la Policinica Carlos N. Brin de San Francisco el 90% de los pocos estacionamiento que les quedan a los pacientes, sean ocupados por funcionarios @CSSPanama
Elijan bien a su pareja.
Porque a cualquiera le gusta ir al cine, las cenas caras, los regalos bonitos, los buenos lugares, las flores y los detalles. Pero solo la indicada te ayudará a empujar el carro cuando se descomponga, te invitará cuando la billetera esté vacía, te cocinará lo que más te gusta sin que lo pidas, te animará a cumplir tus metas y se quedará contigo cuando nadie más decida hacerlo.
A esa, no le puedes fallar.
El amor verdadero es una decisión consciente de construir una vida en común, basada en el compromiso, la voluntad y la constancia, especialmente cuando se sostiene a través del tiempo, superando dificultades.
Es una decisión que se renueva cada día, eligiendo caminar con la otra persona a pesar de los desafíos. Un esfuerzo conjunto de dos personas sabias que deciden ser compañeros, cómplices y amigos, cultivando el respeto y la confianza.❤️
Todos nos equivocamos, todos atravesamos infiernos, algunos salimos con cicatrices, otros todavía están aprendiendo a respirar ahí dentro. Pero Dios no descarta lo que está roto, lo toma, lo trabaja, lo somete al fuego. Porque lo que ha sido quebrado y no se rindió… tiene una resistencia que lo intacto jamás tendrá. Un diamante no nace perfecto, se forma bajo presión, oscuridad, tiempo. Dios no elige a los más “perfectos”, no elige a los que nunca fallaron, no elige a los más fuertes en apariencia. Elige a los que aguantaron, a los que se rompieron y no se volvieron cínicos, a los que cayeron y aun así siguen creyendo, a los que atravesaron el fuego y no perdieron el alma..
John Lennon tuvo dos hijos.
Y dos formas muy distintas de ejercer la paternidad.
El primero fue Julian Lennon, nacido en 1963, cuando los Beatles estaban en pleno ascenso y el mundo parecía girar alrededor de su padre. Su madre fue Cynthia Powell, la primera esposa de John, con quien compartió los años iniciales de la fama.
Julian creció entre giras, estudios de grabación y ausencias. Tenía apenas cinco años cuando John se marchó de casa. Más tarde, Lennon llegó a decir que Julian había sido “un accidente”, fruto de una noche de alcohol. No fue una frase pensada para un niño, pero quedó ahí, flotando como una sombra difícil de borrar.
Julian pasó gran parte de su infancia viendo a su padre desde lejos, convertido en mito para el mundo y en silencio para él.
Años después, John formó una nueva vida con Yoko Ono. En 1975 nació Sean Lennon, y algo cambió. John se retiró de la música, se quedó en casa y habló de la paternidad con un entusiasmo que nunca había mostrado antes. En más de una ocasión se refirió a Sean como su “primer hijo”, queriendo decir que era el primero que realmente había deseado criar.
La diferencia fue evidente.
Y también dolorosa.
Julian no solo tuvo que convivir con la ausencia, sino con la comparación. Con la idea implícita de que uno había sido un error y el otro, una elección consciente. No es casual que Julian haya dicho en más de una ocasión que esa historia influyó en su decisión de no tener hijos.
Esta no es una historia para destruir ídolos, sino para recordarlos completos.
John Lennon fue un genio creativo, una voz generacional, un símbolo de paz.
Pero también fue un padre desigual, marcado por sus propias heridas y contradicciones.
A veces, incluso quienes predican amor universal fallan en el más cercano.
Y esa herida, aunque no salga en los discos, también forma parte de la historia..
Este año se cumplirán 50 años de la composición y grabación de ‘O Que Será’, obra maestra escrita por Chico Buarque por encargo para musicalizar la comedia erótica ‘Dona Flor e Seus Dois Maridos’, dirigida por Bruno Barreto y basada en la novela homónima de Jorge Amado.
Para inspirarse, Buarque evocó una serie de fotografías de Cuba que el periodista Fernando Morais le había mostrado, proyectadas en una de las paredes de su casa. De esa reflexión nació lo que él definió como una fusión entre Cuba y Bahía, a la que llamó ‘cubaião’, una suerte de baião cubano que entrelaza los ritmos de dos culturas afines. De allí surgieron las tres versiones de ‘O Que Será’, concebidas para acompañar distintos momentos de la película: ‘Abertura’, ‘À Flor da Pele’ y ‘À Flor da Terra’, esta última sería la que Willie Colón tomaría como base para grabar su adaptación en salsa.
En el video que acompaña esta publicación se escuchan dos de esas versiones: primero ‘À Flor da Pele’ y, hacia el final ‘À Flor da Terra’, interpretadas por Chico Buarque & Milton Nascimento.
El éxito no es que todo te salga bien.
Es que cada vez que te salga mal, vuelvas a intentarlo.
Es que cada vez que la vida te golpee, aguantes el golpe.
Es que cada vez que te caigas de morros al suelo, te vuelvas a levantar.
Es que cada vez que las cosas no funcionen, busques soluciones y no culpables.
Eso es el éxito.
El éxito es tener amigos y no followers.
El éxito es ganarte el pan con las manos bien limpias.
El éxito es no tener envidia y no hacer trampas.
El éxito es sudar y llorar.
El éxito es sentirse bien después de haberlo dado todo.
El éxito es llegar a casa y que los tuyos estén ahí,
con su caos diario esperándote para que te unas a la rutina familiar.
El éxito es saber decir que no para poder decir que sí a lo que verdaderamente importa.
Eso es el éxito.
El éxito es acostarte con la conciencia tranquila.
El éxito es levantarte cada día con una sonrisa o sin ella, pero levantarse a luchar.
El éxito es ser amable con los demás cuando tienes todos los motivos del mundo para no serlo.
El éxito es hacer bien tu trabajo y ser paciente.
Eso es el éxito.
Sé que no es el éxito rápido que te venden en los anuncios de la tele, pero es el único éxito que de verdad te hará feliz.
Un abrazo virtual,
—Malafama1981
¡Enhorabuena!
Has terminado de leer este artículo. La gente no suele leerlos hasta el final. Y a mí me interesan las personas que SÍ leen.
Por eso quiero RECOMPENSARTE con el enlace a los artículos que NO PUBLICO EN LAS REDES ;-)
El de ayer: https://t.co/LDIaS8QWhB
Pincha en el enlace. Y disfruta de nuestro pequeño secreto.
Un abrazo virtual,
—Malafama1981
"Después de cierta edad, ya no podemos culpar de nuestros fracasos a nuestra infancia, al padre ausente, a la madre dominante, a la educación recibida, a la pareja...
Eso afecta y explica mucho, pero no lo justifica todo.
Llega un momento en el que ya no somos consecuencia de nuestro entorno, sino que somos producto de nuestras decisiones.
Sanar exige valentía, y reconstruirse exige carácter.
Convertirse en la persona que nadie te enseñó a ser exige una entrega absoluta. Puedes seguir siendo esclavo de lo que te hirió, o elegir escribir una historia diferente."
"Nunca seas esclavo de tu pasado, sino arquitecto de tu futuro."
Robin Sharma 🇨🇦
La ironía más grande de este mundo es que, muchas veces las mejores personas son las que tienen menos amigos.
No porque no sepan amar, sino porque no saben fingir.
Son personas reales transparentes, auténticas, de esas que no adornan la verdad ni se acomodan para encajar.
No viven pendientes del "qué dirán", ni cambian de opinión para agradar.
Y eso, en un mundo lleno de máscaras, tiene un precio.
Porque la sinceridad incomoda, la coherencia estorba y, la verdad aleja a quienes solo buscan conveniencia.
Un ser hipócrita, en cambio suele rodearse de muchos "amigos", igualmente vacíos, igualmente falsos.
Risas fáciles, lealtades frágiles, vínculos que existen mientras haya beneficio.
Y todo eso amigos, resulta mucho peor que estar solo.
Tener muchos amigos no siempre significa que seas una persona genial.
A veces solo significa que te olvidaste de ti, que te adaptaste, que te callaste, que te rompiste un poco para gustar.
Y eso no es carisma es miedo a no ser aceptado.
La soledad cuando es honesta duele menos que la compañía falsa.
Y quien aprende a estar consigo mismo no necesita multitudes para sentirse valioso.
Porque al final, vale más tener pocos amigos reales que muchos "contactos" que no estarán cuando más los necesitas.
La autenticidad no llena salas, pero llena el alma.
Hay hombres y mujeres que no están en pareja, están a cargo de una pareja.
Sostienen la casa, las decisiones, la economía, la estabilidad emocional, el rumbo.
Piensan por dos.
Resuelven por dos.
Aguantan por dos.
Y aunque afuera parezcan fuertes, independientes y capaces, por dentro hay una verdad que duele reconocer:
están cansadas de ser el/la que lleva todo.
No es amor lo que las mantiene ahí.
Es una estructura interna aprendida mucho antes de esa relación.
Desde la mirada sistémica, cuando un hombre o una mujer ocupa un lugar excesivamente activo, dominante o proveedor en la pareja, no es casualidad ni empoderamiento mal entendido.
Es un movimiento de supervivencia que se originó en su historia.
Muchas veces esta energía masculina elevada no nació en la adultez, sino en la infancia.
– Cuando un niño o una niña tuvo que crecer rápido
– Cuando vio a un padre o una madre desbordados, sometidos o solos
– Cuando un padre o una madre estuvo ausente, débil o emocionalmente inaccesible
– Cuando alguien tuvo que “hacerse cargo” para que la familia no se caiga
Ahí se instala una lealtad silenciosa:
“Si yo no soy fuerte, todo se derrumba”.
Y esa fuerza, que en su momento salvó, en la pareja cobra un precio muy alto.
Qué ocurre en la relación
Estos hombres o mujeres suelen atraer parejas que:
– No toman iniciativa
– Evitan la responsabilidad
– Necesitan ser guiados, sostenidos o empujados
– Se acomodan en la pasividad
No porque ellos o ellas lo elijan conscientemente, sino porque el sistema busca repetir lo conocido.
Se forma así una complementariedad inconsciente:
una que dirige, una que carga, una que resuelve
y otro que se deja llevar, posterga o se apoya.
Con el tiempo, la admiración se rompe.
Y sin admiración, el deseo muere.
El o Ella se vuelve duro/a, controlador/a, exhausto/a.
Él/Ella se vuelve pequeño/a.
Dependiente. O se va.
Y aunque muchos hombres y muchas mujeres dicen “no quiero ser así”, el cuerpo no sabe hacerlo distinto mientras siga ocupando un lugar que no le corresponde.
El origen sistémico de esta energía
Este patrón suele tener raíces claras:🫵
✅Lealtad familiar inconsciente:
✅El hombre o La mujer sigue siendo fiel a un sistema donde tuvo que reemplazar a alguien: un padre o madre ausente, un adulto caído, un padre/madre frágil.
Parentificación:
Haber sido el/la grande demasiado pronto.
Haber cuidado, sostenido o protegido cuando aún era niño/niña.
Compensación de historias pasadas, Intentar inconscientemente reparar lo que un hombreo una mujer anterior no pudo: someterse menos, aguantar menos, depender menos… a costa de no recibir.
Nada de esto habla de debilidad.
Habla de exceso de carga.
La solución sistémica (sin romantizar)
La salida no es “soltar el control” porque sí.
Tampoco es cambiar de pareja una y otra vez.
La solución empieza cuando el hombre o la mujer deja de ocupar el lugar del padre/madre, del salvador o del sostén, y vuelve al único lugar que ordena la vida: el de pareja adulta.
Eso implica movimientos internos profundos:
– Tomar la fuerza de su propio linaje
– Devolver cargas que no le corresponden
– Dejar que el otro enfrente su destino
– Aprender a recibir sin culpa ni miedo
No es fácil.
Para muchos hombres y muchas mujeres, recibir da más miedo que dar.
Pero solo cuando cada uno se hace cargo de su parte, la relación puede ordenarse… o terminar sin devastación.
Si te viste reflejado/a en este texto, mírate sin juzgar,
Estás cargando más de lo que te corresponde.
Normalicen decir: “No quiero salir contigo porque tú te juntas con gente de dudosa reputación y yo no quiero problemas en mi vida”.
Eso no es ser idiota, es precautelar tu vida y tu integridad.
Hoy en día no se puede tener amistades o relaciones con gente así.