Vuelvo a insistir en lo evidente: tenemos un problema de cojones con los tertulianos progresistas, que parecen vivir en una permanente empanada mental.
No se enteran —o no quieren enterarse— de que esto no es un debate de guante blanco, sino una guerra abierta contra la maldad, manipulación sistemática y cortinas de humo.
Verlos en las tertulias da entre pena y pasmo; lucen asustados, acomplejados y, para qué nos vamos a engañar, una ingenuidad que roza la estupidez.
En este escenario no valen las medias tintas: hay que echarle huevos, firmeza y carácter.
¿Cómo se puede ser tan tibio como para comprarle al relato oficial la burda equiparación de escándalos?
Intentar meter en el mismo saco rancio del rosario de frentes abiertos —léase el caso Begoña, los asuntos de David Sánchez, Fiscal General, de Koldo, Ábalos, Zapatero, Cerdán o Leire— es un insulto a la inteligencia.
Hoy por hoy son las películas de Balas que lo han dejado suelto y debe querer llegar a Mariscal.
Menos mal que, para retratar este despropósito, esta el ministro Oscar Puente que es el unico que dice las cosas claras, de paso refresca el argumentario plantándoles once ejemplos gráficos en los morros.
A ver si así, con un croquis, despiertan del letargo, porque como lleguen estos al gobierno, van a acabar todos en el paro, eso o se hacen un Beni.
Y que conste que esto no va de defender a Sanchez , la mayoria parlamentaria de este pais sabe que Feijo y Abascal son un peligro.
Y algunos no le sale de los cojones entenderlo, y tienen mucha prisa por meter la mano en el gobierno central.
Lección de historia a Ayuso.
A ella le da igual hacer el ridículo.
A sus votantes también.
Estamos como para dar lecciones, aquí teníamos a la inquisición, inculta.
Que vergüenza ajena.
Muera la inteligencia