Con el pasar de los años he hecho las pases con una inmensa cantidad de sentimientos y recuerdos.
Ahora puedo decir -con firmeza- que no pertenezco a ellos, ellos obedecen a lo que siempre debió ser, la voluntad de amar y ser debidamente correspondido.
Y es que -con profundo deseo- espero poder reencontrarte en mi camino, puede que sin cruzar palabra, ni tacto, solo por el hecho de que nuestras miradas relaten las incontables anécdotas que hemos cultivado con el pasar de los años.