"Mas aquele que beber da água que eu lhe der nunca terá sede, porque a água que eu lhe der se fará nele uma fonte de água que salte para a vida eterna."
LA CUCHARITA DE PORCELANA
“En un pequeño pueblo de oriente, había una montaña muy alta que no dejaba entrar los rayos del sol // Entonces, un viejo, el de mayor edad de la población, se encaminó con una cuchara de porcelana a esa montaña // Al verlo, unos jóvenes riendo le preguntaron: ¿Qué haces viejo? – Voy a mover esa montaña, respondió – ¿Y con qué vas a moverla? – Con esta cucharita de porcelana – ¡Nunca podrás! exclamaron los jóvenes, y echaron a reír aún más fuerte – Si, nunca podré, respondió el anciano. Pero alguien tiene que empezar a hacerlo”