- Hola mamá. Caché que me llamaste pero estaba pedaleando… por eso no te contesté.
- ¿Llegaste a la casa?
- No, pero te llame ahora porque, como soy medio huevón, después se me olvida.
- Entonces vamos mejorando.
- ¿Por qué?
- Porque hasta donde sé, eras huevón entero…
-¿Qué estás vendiendo hijo?
-La moto, pero no todavía
-Que bueeeeno hijo. ¿Por qué no todavia?
-Porque la voy a vender para comprarme otra
[inserte cara de máxima decepción]