Lo que nace entre dos tiene sólo la edad de ellos. Y el color, y su canción. Tiene una mirada pícara y una sonrisa cómplice. Tiene el temblor de sólo pensar un roce y el placer de sentirlo. Tiene días blancos y negros, y días arcoíris en los que se reúne todo el amor…
Me encantan las personas que saben comunicarse, disculparse y cambiar realmente su comportamiento. Esa conciencia, responsabilidad e inteligencia emocional es muy atractiva.
Qué bonita la palabra “juntos”. Suena a sueño alcanzado y a trabajo de todos los días. Suena a años, a paciencia. A días de mucho frío o de un calor insufrible. A café, a sonrisas, a llanto y a alegría. Suena a complicidad, a miradas furtivas. A silencios pactados y a besos…