Si tus enseñanzas no me hubieran sostenido con alegría, ya habría muerto en mi sufrimiento. Jamás olvidaré tus mandamientos, pues por medio de ellos me diste vida.
Salmos 119:92-93
Cuando Dios está involucrado hay bendiciones que están más cerca de lo que tú crees.
Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán si obedeces al Señor tu Dios. Deuteronomio 28:2
Y yo que pensaba que habías olvidado todas esas cosas que un día te pedí y me he dado cuenta que han estado allí, haciendo memoria delante de ti. Todos mis anhelos son de ti Señor, tienen tu cadencia, tienen tu pasión. No me importa nada, solo tu favor.
Te veo en los momentos de dolor; te veo en la noche cuando en la vida se apaga el sol. Eres tan fiel y no hay razón que me haga dudar de tu corazón. ¡Siempre eres fiel!