Ser selectivo te cambia la vida.
Ya no te desgastas, no vas a donde no quieres ir, ya no te hablas con la gente que no te agrega nada, evitas a la gente negativa. Todo cambia cuando seleccionas quién sí y quién no.
Conseguí paz cuando entendí que no todo es un ataque personal. Aveces la gente es amargada y grosera porque sus vidas ya están mal. Comprendí que cada uno ofrece lo que tiene y la mayoría de las veces no tiene nada que ver contigo, es un problema interno de cada uno.
Mientras más edad tengo, más entiendo el valor de la privacidad, de cultivar tu círculo y sólo dejar entrar a ciertas personas. Puedes ser abierto, honesto y real, y a la vez comprender que no todo el mundo merece un asiento en la mesa de tu vida.
A mi no me interesa que tan malo me pinten, yo tengo claro con quien fui buena persona y con quien no. Cada una de mis actitudes fueron la respuesta a las suyas, allá ustedes con su conciencia.