Me parece linda la idea de construir algo con alguien: crecer juntos, admirarse incluso conociendo los defectos y errores del otro, y aún así elegir mejorar y evolucionar de la mano. Porque, al final, de eso se trata.
¿Cómo vas a querer burlarte de un futbolista que ya logró ser campeón del mundo marcando doblete en la final? ¿Cómo vas a señalar a un jugador que fue capaz de registrar 8 goles y 4 asistencias en 8 partidos en su último baile mundialista teniendo 39 años de edad? ¿Cómo vas a cuestionar al único hombre que ha logrado ser múltiple ganador del Balón de Oro del torneo más grande que existe? ¿Cómo vas a poner en duda a una leyenda que se está despidiendo siendo el jugador que con más contribuciones de gol (33) en toda la historia del torneo más grande que existe?
A Lionel Messi no hay absolutamente nada que reprocharle. A este genio, al mejor futbolista de todos los tiempos, solo queda decirle: GRACIAS. Gracias por tus funciones. Gracias por dejarte absolutamente todo incluso cuando ya no tenías nada que demostrar. Y gracias por permitirnos disfrutar como nunca antes. Hoy, a pesar de que el sueño del bicampeonato no se consiguió, nada cambia.
El rey es uno solo.
Y todos sabemos quién es.
Messi. SIEMPRE MESSI.
Es Domingo, estás a punto de ver a 8 jugadores del Barcelona ser campeones del mundo o a Messi ser bicampeón del mundo, la vida nunca había sido tan buena.
Si estás esperando que Lionel Messi pierda la final de la Copa del Mundo ante la Selección de España, este mensaje es para ti:
No sufras más y no te hagas más daño, por favor. Este señor ya no tiene absolutamente nada que demostrar. Ya completó el fútbol como nadie lo había hecho en toda la historia. Sin importar qué suceda en su tercera final del mundo, él ya le ganó a este deporte para siempre.
Este domingo solo siéntate, prende la TV y disfruta del cierre del mejor último baile mundialista de todos los tiempos. Este domingo solo siéntate, prende la TV y aprecia la despedida mundialista del genio que mejor ha tratado a la pelota en toda la historia.
Lo hemos escrito muchas veces y lo volvemos a repetir: es respetable que tu jugador favorito sea otro, pero no tiene sentido que intentes seguir con un debate que no existe. Es válido que tu ídolo sea otro futbolista o que te identifiques más con otro crack, pero no tiene ningún caso que te sigas esforzando en negar la realidad.
El rey es uno solo.
Y todos sabemos quién es.
MESSI. SIEMPRE MESSI.