La que cuida también necesita que la cuiden. La que da sorpresas también necesita recibirlas. La que piensa en todo el mundo también necesita que piensen en ella.
La gente que le tiene miedo al miedo no ha entendido que es normal experimentarlo. A veces hay que abrirle la puerta, decirle que pase, hablar con él y recordarle que no tiene el control.
Necesitas crecer. Hay lugares y retos que ya te quedan pequeños. Y no puedes esperar resultados diferentes mientras haces lo mismo de siempre. A veces hay que parar, revisar, buscar otra manera y avanzar. Hay propósitos en pausa, hay cosas por conseguir que están ahí, esperando que empieces el camino. Habrá gente que te culpe por no quedarte quieto, por no conformarte. Porque en el fondo ellos también quieren más pero no tienen el valor de ir a conseguirlo. No hace falta saber por dónde empezar, a veces solo hace falta empezar y punto. Por donde sea. Mueve esas nalgas preciosas y empieza.