El que no arriesga, no gana. Yo me arriesgué y, la verdad, no sé si perdí o si simplemente fue el universo dándome la señal de que eso ya no era para mí.
Que alguien haya normalizado el acoso no significa que sea normal. Juzgar desde lo que una misma permite no invalida los límites ni el sentir de los demás