La han amenazado. La han hostigado. La han robado. Tiene una orden de captura en su contra. Le ofrecieron asilo y lo rechazó. Dijo con fuerza: “¡Mi lucha es con los venezolanos!”.
Hoy está en las calles de Caracas.
Foto: cortesía.
El precio a pagar por la libertad es la soledad.
Por la genialidad, la obsesión.
Por la excelencia, el compromiso.
Y para dormir en paz, la coherencia.
Es cierto, todo tiene un precio.
#laúltimareflexióndeldía
Les deseo que hoy vean a las personas por quien realmente son y no por sus propias emociones que nublan la perspectiva. Curiosidad por lo que ellos son, no por lo que proyectas en ellos.