“si tú no me hubieras ayudado, muy pronto habría perdido la vida; pero te llamé al sentir que me caía, y tú, con mucho amor, me sostuviste.
en medio de mis angustias y grandes preocupaciones, tú me diste consuelo y alegría” salmo 94: 17-19.🤍
«No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva»
—Benedicto XVI