Bloqueen a la gente que los incomoda, sálganse del grupo de amigos dónde ya no se sientan incluidos, aléjense de quién ya no aporta nada bueno. Tu paz mental es prioridad y eso no tiene precio.
Aprendí a quedarme con unos cuantos amigos, los de alta lealtad, no solo los que están para el desastre sino los que también están contigo en tus momentos malos. Calidad no es lo mismo que cantidad y mis verdaderos amigos me lo han demostrado. Esos son mis verdaderos amigos.
Con mi amistad más sana nos escribimos para los cumples, para contarnos logros, problemas o para vernos. Aprender que la amistad no se trata de frecuentarse mucho, sino de saber que ahí están el uno para el otro siempre, eso es parte de crecer.
En un determinado momento de la vida quise muchas cosas, pero ahora es diferente. Sólo quiero en mi vida lo que me genere paz, y si para obtener esa paz tengo que perder algo que quiero, prefiero mi paz.