Todos cometemos errores, reaccionamos mal en ocasiones o decimos cosas de las que luego nos arrepentimos. Pero existe una diferencia importante entre equivocarse de vez en cuando y mantener patrones de conducta que dañan sistemáticamente a quienes nos rodean.
“Que Dios te bendiga y siempre te cuide; que Dios te mire con agrado y te muestre su bondad; que Dios te mire con agrado y te llene de paz.”
Números 6:24-26 TLA
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