Con respecto a lo ocurrido con la #Patrullaespiritual y #KarimEmanuel
Hay algo profundamente enfermo en nuestra sociedad cuando un joven puede pasar un año desaparecido, consumido por las drogas, viviendo en la calle y destruyéndose poco a poco sin generar una gran movilización pública, pero en cuanto aparece una discusión sobre identidad, pronombres o cómo debe ser llamado, entonces sí aparecen cámaras, activistas y consignas.
¿Dónde estaba toda esa indignación cuando esa persona dormía en la calle?
¿Dónde estaba cuando las drogas le robaban la salud, la dignidad y el futuro?
¿Dónde estaba cuando una madre lo buscaba?
Vivimos en una época que parece obsesionada con las etiquetas, pero cada vez más indiferente al sufrimiento real, nos hemos acostumbrado a defender conceptos mientras abandonamos personas, y lo más triste es que muchos parecen más preocupados por cómo alguien se identifica que por si esa persona vive o muere.
Desde una perspectiva cristiana esto revela a una sociedad que ha perdido la capacidad de distinguir prioridades morales, nos indignamos por lo superficial mientras ignoramos aquello que destruye vidas.
La Escritura advierte: "¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo!" (Isaías 5:20).
Y no, el problema principal nunca fue una prenda de ropa, el problema principal era un ser humano roto, atrapado en la adicción, necesitado de ayuda, restauración y esperanza, y cuando una sociedad deja de ver eso, deja de ver a la persona.
Quizá la pregunta no es quién ganó esta batalla ideológica.
Quizá la pregunta es quién estuvo realmente preocupado por rescatar al ser humano que estaba detrás de ella.
Que hayan comentarios groseros, insistentes o sexualmente explícitos que pueden resultar incómodos e incluso intimidantes, lo entiendo, en eso no creo que haya discusión.
Pero decir que cualquier piropo es violencia es exagerado, la violencia implica una agresión, una amenaza o un daño, y no toda interacción social incómoda es violencia.
Además, las personas somos diferentes, hay quienes no quieren recibir ningún comentario de desconocidos, y eso es respetable, pero también hay quienes no se sienten ofendidas por un cumplido educado y respetuoso.
La solución no debería ser etiquetar todo como violencia, sino distinguir entre el respeto y el acoso, porque cuando metemos todo en la misma categoría, terminamos vaciando de significado palabras que describen problemas realmente graves.
Claro..... 😐... Decir que "el denominador común es que son hombres" la realidad es que eso explica muy poco, no sé, también podríamos decir que el denominador común de casi todos los asesinos seriales es que son hombres, y eso no nos dice por qué ocurrieron los crímenes.
Osea, el sexo del agresor es un dato estadístico, la causa del delito requiere analizar cultura, educación, entorno familiar, integración social, antecedentes criminales y muchos otros factores.
Además, si un grupo específico está sobrerrepresentado en ciertos crímenes, investigarlo no es racismo, es intentar comprender qué factores culturales, sociales o de integración están influyendo.
Por último, el mal no es patrimonio de un sexo, la pregunta importante no es si el criminal era hombre o mujer, sino qué factores produjeron ese comportamiento y cómo evitar que vuelva a ocurrir.
Muchos van a decir que es culpa de los inmigrantes, de los negros, o los cafés o del color que sean, pero en realidad el común denominador de los violadores, es que son mayoritariamente hombres.
XD, no.
La identidad propia y la creatividad existen mucho más allá de un corte de cabello, y si la creatividad dependiera de llevar cierto peinado, entonces médicos, jueces, deportistas, músicos de orquesta, pilotos, policías o cualquier persona que forme parte de una institución perdería automáticamente su identidad y obviamente no funciona así.
Además, no estaba comparando hospitales con escuelas como si fueran lo mismo jaja, el punto era simple, prácticamente toda institución establece normas compartidas.
Creo que das por hecho que una norma sobre presentación personal necesariamente busca reprimir la creatividad o el individualismo. ¿Por?
Una escuela puede promover pensamiento crítico, arte, creatividad e individualidad, y al mismo tiempo exigir ciertos estándares básicos de presentación, por eso la creatividad no esta en un corte de cabello, esta en las ideas, en el talento, en el carácter y en la capacidad de crear algo valioso.
Me van a funar. Pero enseñar a tu hijo varón a servirse solo y recoger su desorden no es quitarle su masculinidad. Es evitar que sea el parásito emocional de su futura pareja.
Sigo sin ver por qué una norma razonable sobre presentación equivale automáticamente a "reprimir la creatividad"
La creatividad se demuestra escribiendo, creando, investigando, resolviendo problemas, haciendo arte o desarrollando ideas, no mediante un corte de cabello.
Además, toda institución limita el individualismo en algún grado, lo hace una empresa, un hospital, un cuerpo policial, una universidad e incluso muchas organizaciones privadas, y no porque la individualidad sea mala, sino porque las instituciones funcionan mediante normas compartidas.
Y sobre la pulcritud, precisamente ahí está el punto, la pulcritud no es una idea abstracta, se refleja en la presentación personal, el cuidado de la imagen, la higiene y ciertos estándares básicos.
Quiero aclarar que no estoy defendiendo reglas absurdas, como medir el cabello con una regla, pero tampoco veo que cualquier norma de presentación sea automáticamente retrógrada o un ataque a la creatividad.
Entre el control excesivo y la ausencia total de estándares hay un punto medio bastante razonable.
Siendo lo más neutral y crítico posible.
One Piece sería considerado el mejor, creo que es el más completo y consistente de los tres.
Tiene el mejor mundo construido y todo está conectado, los misterios se preparan durante años y luego tienen una recompensa satisfactoria, su elenco secundario sigue siendo importante incluso después de cientos de capítulos, sus villanos suelen representar ideas y conflictos más profundos que simplemente "ser malos".
Y La historia principal avanza constantemente hacia un objetivo claro, además, tiene menos contradicciones narrativas y menos problemas de escalada de poder que Naruto y Bleach.
Eso es siendo objetivo
La biblia dice que Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, si tú como papá, como mamá no llevas a Cristo a tu casa, no les enseñas, no les hablas la verdad, Satanás tomará ventaja y no le importará destruir tu casa.
La ciencia estudia cómo funciona el universo, la existencia de Dios pertenece a una pregunta filosófica y metafísica más profunda, ¿por qué existe un universo que estudiar en primer lugar.?
Por eso tratar de "demostrar" que los antiguos no conocían cosmología moderna no demuestra que Dios no exista, solo demuestra lo que eran.... antiguos.
Primero, la Biblia no fue escrita como un manual de astrofísica, genética o biología molecular, fue escrita para responder preguntas como:
¿Quién creó el universo?
¿Por qué existe el ser humano?
¿Cuál es el origen del mal?
¿Cuál es el propósito de nuestra existencia?
La ciencia, por su parte, responde preguntas distintas:
¿Cómo se forman las estrellas?
¿Cómo funcionan las células?
¿Cómo evolucionan las especies?
Son preguntas relacionadas, pero no idénticas.
Segundo, incluso si concediéramos por un momento que ciertos autores bíblicos compartían las limitaciones científicas de su época, eso no demostraría que Dios no existe.
La conclusión simplemente no se sigue.
Sería como decir: Los médicos de la antigüedad se equivocaban sobre anatomía, por lo tanto, el amor no existe.
¿Ves que la conclusión no tiene conexión lógica con la premisa.?
Tercero, partes de una caricatura del teísmo.
La mayoría de los grandes pensadores cristianos jamás basaron la existencia de Dios únicamente en "porque la Biblia lo dice".
Agustín, Tomás de Aquino, Pascal, Leibniz, C. S. Lewis y muchos otros desarrollaron argumentos filosóficos independientes:
¿Por qué existe algo en lugar de nada?
¿Por qué el universo tiene leyes matemáticas?
¿Por qué la realidad es inteligible?
¿Por qué existe la conciencia?
¿Por qué existen obligaciones morales objetivas?
Ninguna de esas preguntas fue eliminada por la ciencia, de hecho, la ciencia presupone varias de ellas.
La ciencia presupone que existe un universo ordenado.
Presupone que nuestra razón puede comprenderlo.
Presupone que las leyes naturales son consistentes.
Presupone que la lógica es válida.
Pero la ciencia no puede demostrar científicamente esos presupuestos porque son la base sobre la que ella misma opera.
Cuarto, es curioso que muchos ateos exijan que la Biblia sea un libro científico para luego burlarse porque no es un libro científico.
Los autores bíblicos nunca afirmaron estar escribiendo un tratado de cosmología moderna, eso es imponer una expectativa del siglo XXI sobre textos escritos hace miles de años.
Finalmente.
Aunque mañana se demostrara que cada detalle cosmológico antiguo era incorrecto, todavía quedaría intacta la pregunta fundamental:
¿Por qué existe un universo con leyes, orden, racionalidad y conciencia en lugar de absolutamente nada?
Esa pregunta sigue ahí.
Y la ciencia, por definición, estudia lo que existe, no puede explicar por qué existe algo en vez de nada.
Por eso la existencia de Dios sigue siendo una cuestión filosófica, metafísica e histórica, no un simple examen de astronomía antigua.
La ciencia puede decirnos cómo funciona el universo, pero no puede responder por sí sola por qué hay un universo que funcione.
Las religiones abrahámicas describieron la creación, la cosmología y la biología durante siglos. La ciencia lo corrigió en todos y cada uno de los puntos. ¿Y aun confías en ese libro para decidirte que DIOS existe?
Pregunta seria:
¿Por qué una psicóloga cristiana suele ser vista con sospecha por posible sesgo, pero una psicóloga feminista muchas veces es presentada como si hablara desde una posición neutral?
¿Quién decidió eso?
Aquí hay un problema y es mezclar economía, ecología y biología en una sola imagen, lo que termina siendo una falsa analogía, y es que decir esto de que el capitalismo es como el cáncer porque ambos buscan crecimiento, es tan superficial como decir que los seres humanos son como un incendio porque ambos consumen oxígeno.
Y también, hay que aclarar algo importante, y es que el cáncer no es malo porque crezca, es malo porque crece de forma desordenada, parasitaria y destructiva, consume recursos sin aportar nada al organismo, ignora los mecanismos de regulación y termina matando al cuerpo que le permite existir.
Una economía, en cambio, no crece únicamente consumiendo más recursos, crece mediante innovación, conocimiento, tecnología, productividad, organización y eficiencia, cuando una empresa desarrolla una vacuna, un nuevo medicamento, un motor más eficiente, una computadora más potente o una herramienta que permite producir más usando menos recursos, eso también es crecimiento económico.
Entonces, esta mala comparación asume que todo crecimiento es exclusivamente material, pero gran parte del crecimiento moderno no consiste en extraer más piedra, más hierro o más petróleo, sino en generar más valor a partir del conocimiento humano.
Además, la historia ha demostrado repetidamente que la innovación permite hacer más con meno, un teléfono inteligente actual reemplaza una cámara fotográfica, una videocámara, un GPS, una calculadora, una agenda, un reproductor de música, un mapa físico, una linterna y decenas de dispositivos adicionales, eso es crecimiento económico acompañado de una reducción masiva de recursos físicos que antes eran necesarios.
Por supuesto, nadie niega que vivimos en un mundo con recursos finitos, eso es evidente, pero lo que sí es discutible es la afirmación de que el crecimiento económico depende necesariamente de consumir recursos de forma ilimitada, son dos cosas completamente distintas.
De hecho, el verdadero motor de la prosperidad humana nunca ha sido la cantidad de recursos disponibles, sino la capacidad de transformarlos, el petróleo fue un líquido inútil durante miles de años hasta que alguien descubrió cómo utilizarlo, la arena común se convirtió en microchips, el silicio se convirtió en computadoras, vemos entonces que el conocimiento cambia el valor de los recursos.
Ahora, yo me pregunto,
¿si el crecimiento fuera malo por definición, entonces también tendríamos que condenar el crecimiento de la ciencia, del conocimiento, de la medicina, de la esperanza de vida, de la alfabetización y de la tecnología.? Después de todo, todas esas cosas también crecen.
La realidad es que el crecimiento no es el problema, el problema es el tipo de crecimiento, y por eso la frase "El capitalismo es el cáncer del mundo" funciona muy bien como propaganda política, pero muy mal como argumento serio, ya que reduce un debate económico, tecnológico y ecológico extremadamente complejo a una comparación biológica simplista diseñada para provocar una reacción emocional más que para producir comprensión.
El mundo tiene límites físicos, eso es verdad, pero concluir que toda economía de mercado es "cáncer" porque existe crecimiento económico es una conclusión que no se sigue de la premisa, es un eslogan, no una demostración.
Y cuando un argumento depende más de una metáfora que de un análisis riguroso, normalmente estamos ante retórica, no ante una explicación de la realidad.