La actitud sentimentalista, además de ingenua, es peligrosa, ya que una de las principales causas del mal de amores nace precisamente de las creencias irracionales y poco realistas que hemos elaborado sobre el afecto a lo largo de nuestra vida.
No fuiste creado para encajar en una sociedad que solo te ama con condiciones. Se quien quieras ser y encuentra tu valor, a salvo de toda esa validación externa con la que quieren mantenerte ocupado. Quizás es solo ese salto al vacío el que puede traerte de vuelta a casa.