En este último mes puse a prueba una situación que me enseñó que en mi círculo nadie hara por mi lo que yo haría por ellos y eso, en definitiva, me ayudó a volver a mi centro. Porque ya sabemos cómo termina esto no? En desgaste.
Una frase que alguien que no sabía que necesitaba escucharla me la dio…
“Confía en el momento en que estás. Cada paso, incluso los más pequeños, te están llevando a donde debes estar”
Sufrir una infidelidad es como un puñetazo emocional que no ves venir. Te deja tambaleando, cuestionándote todo: tu relación, tu confianza, incluso tu propio valor. Pero vamos a dejar algo claro desde el principio: la infidelidad no es tu culpa.