Nos decepcionamos porque esperamos demasiado de la gente, cosas insólitas e ilógicas. Pensar que alguien nunca nos fallarán es una locura, una expectativa totalmente irreal. Necesitamos ser menos ilusos para evitar traumas por la decepción, incluso con nosotros mismos.
Se acuerdan esa época donde lo peor que a uno le podía pasar era que no le llegara la regla, pues llega un momento en la vida donde es todo lo contrario y lo corazón roto es que le llegue.
Besen mucho, besen con frecuencia. Besen donde quieran. Besen cuando quiera. Besen a quien quieran. La vida es muy frágil como para quedarse con las ganas.
Ojalá encuentres ese amor que sí te responda los mensajes, que sí busque cualquier pretexto para hablarte, que sí te diga que te extraña, que sí te demuestre sus ganas, que sí le brillen los ojitos cuando te vea y que sí te cuide para nunca perderte.