Lujos que olvidamos que son lujos:
- Tus padres tienen salud.
- Ropa en el clóset.
- Agua limpia.
- Aire puro.
- Días de clima perfecto.
- Nevera llena.
- Facturas pagadas.
- Automóvil para moverse.
- Salud.
Siempre estaré enamorada de la naturaleza, la luna, las estrellas, las puestas de sol, el cielo, las estrellas, la luna, los libros, la poesía, la literatura, el arte y la música.
A mí, que un señor que acaba de abrir la puerta a la eliminación del cáncer de páncreas, tenga que salir a pedir dinero en lugar de que le esté lloviendo financiación pública de forma automática, me tiene bastante molesto.
No sé a ti.
Cuando la mujer de 81 años se disponía a acostarse, le dijo a su marido de 83 años:
—Oye, acabo de mirar por la ventana y creo que la luz del garaje está encendida. ¿Podrías levantarte y apagarla?
Con gran esfuerzo, el anciano se incorporó, abrió la puerta y salió al exterior. Entonces vio a tres ladrones intentando forzar la entrada del garaje. Sin dudarlo, regresó rápidamente y llamó a la policía.
—Escuchen, anoten mi dirección. Aquí solo estamos mi esposa y yo, y hay tres ladrones tratando de entrar al garaje. ¡Envíen un equipo urgente!
El operador contestó con calma:
—Hemos registrado su dirección. No se preocupe. En estos momentos no disponemos de ninguna patrulla disponible. Le mandaremos a alguien en cuanto tengamos un equipo libre.
Frustrado, el anciano siguió observando desde la ventana cómo los ladrones forcejeaban con las cerraduras. Dos minutos después, volvió a marcar el número de emergencias:
—Oigan, ya no hace falta que envíen a nadie. Acabo de dispararles a los tres ladrones.
En la comisaría se desató el pánico. En menos de cinco minutos llegaron varias patrullas con sirenas a todo volumen, un helicóptero sobrevolando la zona, paramédicos, tres médicos y dos ambulancias. Los agentes irrumpieron en el lugar, redujeron y esposaron a los delincuentes, que seguían vivos y atónitos.
Más tarde, el jefe del operativo se acercó al anciano y le preguntó con seriedad:
—¿Usted dijo que les había disparado?
El viejo, con total tranquilidad, respondió:
—¿Y ustedes no dijeron que no tenían ningún equipo disponible?
(Crédito al autor original)