Por suerte, todavía alguien puede ser el primero en llevarme serenata, en pedirme que seamos novios de una forma bonita, en conocer bien a mi familia, viajar juntos, hacer recuerdos bonitos. En fin, todavía me quedan primeras veces por vivir
chicas, normalicen eso de "así no quiero que me quieran el resto de mi vida" y sigan adelante. Son literalmente la chica soñada de alguien. No se conformen.