Creciste aprendiendo que portarte bien significaba caber, y que caber significaba tragarte lo que dolía con tal de no incomodar a nadie. Por eso hoy, cuando algo dentro de ti pide aire, la culpa llega antes que el deseo y se sienta a vigilarte como un padre que nunca te enseñó a quererte sin condiciones. Una de las peores formas de traición es: La culpa, porque te convence de que cuidar tu propia vida es un agravio contra quienes te amaron a su manera. Tienes que mirar de frente esa voz que confunde tu libertad con una ofensa, entender de dónde aprendió a hablarte así, y empezar, despacio, a desobedecerla. El día que dejes de pedir perdón por existir vas a descubrir cuánta tierra fértil había debajo de tanto miedo.
#danielhabif