“Yo creo que ya estamos en la edad para hacernos responsables del tipo de amor que le permitimos al corazón, y es que la cosa es sencilla, sabes, si una persona te quiere en su vida entonces cada día hace todo lo necesario para tenerte, para cuidarte y para enamorarte. Y lo demás son pretextos, porque ya bastante nos hemos creído esos cuentecitos de personas que no lo tienen claro y tampoco nos sueltan, y yo sólo sé que cuando hay ganas hay tiempo, hay detalles, hay acciones, hay poemas, hay canciones, hay compromiso y hay un chingo de eso que le da tranquilidad al corazón. Ojalá un día dejemos de elegir a quien no tiene el mismo maldito interés de elegirnos, a quien no responde los mensajes, a quien sólo nos busca a ratos, a quien sólo le ofrece dudas al corazón. Yo creo que ya estamos en edad para dejar de culpar a la suerte, al destino o a lo que chingados sea, y en lugar de eso, ponernos exigentes dejar de aceptar migajas y únicamente quedarnos donde se note a años luz que quieren una vida con nosotros”.
De edades y años luz.
Emmanuel Zavala
No todas las soledades vienen de estar solo; algunas nacen cuando tienes demasiado que decir y a nadie a quien decírselo…
Carl Jung lo explica de manera brutal en su libro “Recuerdos, sueños, pensamientos” publicado en 1962 así: