Aprendes mejor estudiando en intervalos espaciados que atracones de conocimiento.
Estudiar muchas horas seguidas sin parar no sirve tanto para que se te quede la información de verdad. El cerebro necesita un tiempo entre repeticiones para que las conexiones entre neuronas (sinapsis) y ciertas enzimas se “preparen” y consoliden el recuerdo. Por eso funciona mejor repetir lo mismo en intervalos (hoy un poco, mañana otro poco, dentro de unos días otra vez) que empollar todo de golpe: la repetición espaciada deja una marca más fuerte y duradera en la memoria.
Hay que cuidar nuestras funciones ejecutivas es con lo que muchos trabajamos.
Cada vez hay más pruebas de que las redes sociales, sobre todo los videos cortos de TikTok, Reels y similares, no solo coinciden con problemas de salud mental en los jóvenes, sino que los causan, además de dañar la atención, la memoria y la capacidad de leer textos largos; esto se ve en estudios, experimentos e incluso en los malos resultados del informe PISA, por lo que propone prohibir estas plataformas hasta los 16 años para proteger el cerebro en la pubertad.
El propósito de vida es un antídoto contra la longevidad.
El propósito no suele aparecer de golpe como una revelación, sino que se construye con práctica. Estas técnicas tienen respaldo en psicología positiva y en estudios sobre sentido de vida: Empieza por clarificar valores y fortalezas. Pregunta a personas cercanas qué ven en ti (compasión, creatividad, persistencia…) y anota las actividades que te dan energía frente a las que te la quitan. Luego identifica valores que no negociarías (familia, justicia, aprendizaje, etc.). El propósito suele nacer cuando usas tus fortalezas al servicio de esos valores.
Para mejorar tu calidad de vida, no esperes a convertirte en la persona que deseas ser, sino que empieces a actuar, pensar y tomar decisiones como si ya lo fueras.
Esto se apoya en un estudio científico que muestra que imaginar de forma regular tu “mejor yo posible” aumenta el optimismo y el bienestar, porque el cerebro trata esas imágenes mentales casi como si fueran experiencias reales y se va adaptando a esa nueva identidad.