Nunca he olvidado, ni nunca podré olvidar, ese momento en que Sam Neill nos representó a todos los que amamos y a los amarán en las generaciones futuras a los dinosaurios. Gracias por tanto, eterno doctor Alan Grant.
@PadreHomunculo3 Es que también escogían a uno de los ángeles más pendejos, débiles, manipulables y cobardes que habían para pelear contra los mandamientos