No tengan miedo de sembrar sin ver inmediatamente los frutos. A ustedes les corresponde sembrar; el crecimiento pertenece a Dios. Ningún gesto realizado en el nombre de Cristo es inútil.
Si los dos discípulos de Emaús reconocen a Jesús cuando parte el pan para ellos, eso significa que también nosotros debemos reconocerlo así: no sólo en la Eucaristía, sino en cualquier lugar donde haya una vida que se convierta en pan partido, en cualquier lugar donde alguien se haga don de compasión como Él. Con la gracia de Cristo Resucitado podemos convertirnos en ese pan partido que transforma la realidad. #EvangelioDeHoy (Lc 24,13-35) #ViajeApostólico #Angola
En su santidad el Señor se hace bautizar como todos los pecadores, para revelar la infinita misericordia de Dios. Viene, en efecto, para salvar y no para condenar. Carga sobre sí lo que es nuestro, incluido el pecado, y nos da lo que es suyo, es decir, la gracia de una vida nueva y eterna. #EvangelioDeHoy
La ONU advirtió que la Reforma Judicial violaba acuerdos internacionales y derechos humanos.
El gobierno de sheinbaum ignoró las recomendaciones.
@Claudiashein es la menos indicada para invocar a la ONU en defensa de un régimen brutal criminal y narco político.
La presidenta hoy exige que la ONU escuche. Pero ayer, cuando instituciones internacionales expresaron preocupaciones sobre la reforma judicial, su gobierno no escuchó.
La coherencia también es liderazgo. La memoria, una obligación.
Los cristianos no llaman a los lugares de sepultura “necrópolis”, es decir, “ciudad de los muertos”, sino “cementerios”, que significa literalmente “dormitorios”, lugares donde se descansa en espera de la resurrección.
La muerte de Carlos Manzo no es un hecho aislado: es el resultado de un país donde alzar la voz estorba, incomoda y se paga con la vida.
Hoy México está en manos de un gobierno que no protege a su gente, que calla frente a la violencia y que permite que quienes defienden a sus comunidades sean silenciados a sangre y fuego.
Cuando un Estado deja de garantizar justicia, seguridad y libertad, deja de ser gobierno y se convierte en cómplice.
Y lo más grave: ya no están matando sólo a los que luchan… están matando la esperanza de quienes todavía creen que este país puede cambiar.
No podemos normalizarlo. No podemos callarlo. No podemos aceptarlo. 💔
Decirle a un periodista “ya no te voy a contestar” es autoritarismo puro. Si la presidenta no tolera preguntas incómodas, que cierre su mañanera. El pueblo no necesita monólogos, necesita respuestas.