No deja de sorprenderme la gente que reacciona tan tarde, tarda un montón en procesar sus sentimientos y pretenden que el otro esté ahí, esperando siempre.
Mi recomendación: hagan introspección.
Pregúntense cosas siempre que les suceda algo relevante, porque se les va a pasar la vida llegando tarde a todo, hasta a su propia felicidad.
Mucha gente sufre de una inmadurez emocional tremenda; buscan la novedad del principio, el "estímulo rápido", y en cuanto la interacción requiere un mínimo de constancia, madurez o pasar de a lo real, se asustan o les da flojera.
Venezuela no es solo un país hermoso por sus recursos, paisajes y clima. Hoy le demuestra al mundo que también es hermoso por su gente, su solidaridad, su resiliencia, su calidez, su hermandad y su valentía. 🇻🇪🫶🏻
Los paisajes deslumbran el ojo, pero es la calidad humana de los venezolanos la que deja una huella imborrable en el alma. ¡Un aplauso de pie para esa gente valiente, cálida y generosa! 🇻🇪🫶🏻
En un país lleno de gente que no le sobra la plata que rompan los dólares y los tiren en la calle para que no se los roben los policías es lo más arrecho que yo he visto en mi vida volvería a ser venezolano una y mil veces más.
A mi me daría vergüenza tomarme una foto o un video, dando una donación o haciendo una labor de ayuda en el terreno.
Uno va, dona y se va.
Una va, ayuda y se va.
Fin.
Por mi salud mental tuve que hacer una pausa con las noticias. Me duele el alma, siento el luto, tristeza. Me intriga saber qué pasa pero hoy debo descansar de tanta información y sobrecargada mental y emocional.
Dios no odia a Venezuela.
No es un castigo divino.
No somos siempre nosotros.
A Job Dios le quito todo y luego le dio todo de nuevo multiplicado por 3.
Así será con nosotros.
Esto no nos acabará.
Esto será un punto de inflexión que demostrará la grandeza del Venezolano.
🇻🇪‼️ | Tsunami, un canino rescatado de una situación de maltrato, apoya hoy las labores de emergencia tras los devastadores terremotos en Venezuela. Según la Revista Semana, el perro recibió un riguroso entrenamiento especializado que hoy le permite localizar personas atrapadas entre los escombros de la capital.
Cuánto cansancio lleva el cuerpo. Cuánta tristeza carga el alma ser venezolanos…
Estamos frustrados, agotados, llenos de impotencia… pero no estamos vencidos.
Dios, ayúdanos. Danos la fuerza que a veces sentimos que ya no tenemos. Cuida a nuestra gente, acompaña a quienes hoy buscan, esperan, lloran o resisten.
Danos luz en medio de esta oscuridad y fuerza para levantar a Venezuela de esta tragedia.