Toda mujer llega a una edad donde solo quiere estar al lado de un hombre que haya terminado su etapa de niño, de mujeriego, mentiroso, infiel y que se enfoque en él y en ti, en construir algo sano y duradero.
A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.