Valiéndose del vacío existencial del personaje y la violencia descrita con morboso detalle, Ellis construía una sátira salvaje sobre el consumismo depredador que todo lo corroía. American Psycho sacudió el establishment literario y levantó una considerable polvareda mediática.
“ALGUNOS EDITORES de Random House manifestaron su alivio porque la guerra del Golfo Pérsico desviara la atención del libro”, informaba The New York Times en 1991.
Pero desde las misiones a Marte y a la Luna hasta el metaverso, todo es muskismo: capitalismo extremo y extraterrestre, donde los precios de las acciones se rigen menos por las ganancias que por las fantasías de la ciencia ficción.