Soñé que muchas hormigas me picaban, en específico eran del tipo bachaco, no había modo de que me las pudiera quitar de encima, eran demasiadas. Entré en la ducha para removerlas con el agua, y por donde iban cayendo me dejaban la piel como carne molida.
No hay manera en que esta tragedia y este dolor no apunte a lo político. El chavismo -y aliados- no solo ha odiado a los venezolanos, nos marginó llevándonos a la mínima expresión. Hoy como siempre y más que nunca, no pueden contradecir lo culpables que son, han sido y serán.
En el mes del Pride me siento con el derecho de decir sin miramientos a un tipo lindo: "qué triste que seas heterosexual" y que sea lo que Dios quiera.