Tenemos que empezar a hablar sobre Israel metiéndose de manera silenciosa en México ⚠️
Tenemos que empezar a hablar sobre Israel metiéndose de manera silenciosa en México ⚠️
Tenemos que empezar a hablar sobre Israel metiéndose de manera silenciosa en México ⚠️
Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
Novak Djokovic acaba de decir que el aburrimiento es el estado más creativo que un niño puede experimentar.
Su hijo tiene 10 años y su hija 7.
Cuenta que cuando su hijo le dijo que estaba aburrido después de una mañana de ping-pong, kayak y fútbol, se sentó con él para tener una conversación que la mayoría de los padres evitan.
"Está bien aburrirse a veces. Cuando te aburres, no significa que tengas que coger un libro o una pantalla inmediatamente. También necesitas aprender a conectar con tus pensamientos".
Djokovic afirma que es en el aburrimiento cuando la creatividad finalmente aflora, y también cuando todo lo que has estado reprimiendo con el móvil sale a la superficie.
La mayoría de los padres protegen a sus hijos del único estado que los hace crecer.
Pequeños lujos que olvidamos que lo son:
1 - Ir al baño sin ayuda de Nadie.
2 - Tener a tu madre y padre vivos.
3 - Dormir Tranquilamente toda la Noche.
4 - Abrir tus ojos y poder ver el mundo.
5 - Un plato de Comida seguro todos los días.
6 - Poder Hacer ejercicio Cada mañana.
7 - Tomar un baño con agua limpia.
8 - Dormir bajo techo durante la lluvia
9 - Sentir el viento sobre tu rostro.
10 - Estar vivo.
Tu cerebro no está roto.
Está ahogado.
Le metiste Netflix mientras comes.
YouTube en el baño.
Spotify mientras cocinas.
Un podcast mientras caminas.
Una notificación cada 45 segundos.
Y después te preguntas por qué no puedes sentarte 20 minutos a hacer lo que sabes
que tienes que hacer.
No es falta de disciplina. Es que tu sistema nervioso lleva AÑOS sin un solo momento de silencio.
Y cuando no hay silencio, no hay espacio para que la señal real llegue. La señal que te dice qué hacer, cuándo hacerlo, y por qué importa.
La sobreestimulación no se siente como sobreestimulación. Se siente como "normalidad." Porque todos lo hacen.
Porque siempre hay algo sonando, algo mostrándose, algo llenando el espacio.